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15.3: Principios generales para la panificación del plan de estudios para bebés y niños pequeños

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  • Al planificar el plan de estudios para bebés y niños pequeños, debemos tener en cuenta los siguientes principios:

    • La familia es la parte fundamental del aprendizaje y el desarrollo de un niño pequeño. Las relaciones familiares tienen más influencia en el aprendizaje y en el desarrollo de un niño que cualquier otra relación que tenga. Los miembros de la familia lo conocen mejor que nadie.
    • El aprendizaje y el desarrollo de bebés y niños pequeños se basa en las relaciones. Las relaciones brindan a los bebés y niños pequeños una base emocional segura desde la cual pueden explorar y aprender. Gran parte del aprendizaje cognitivo, del lenguaje, social y físico que experimenta un niño ocurre mientras interactúa con un adulto. De hecho, las relaciones con los demás son el centro de la vida de los niños pequeños.
    • Las emociones impulsan el aprendizaje temprano y el desarrollo. El estado emocional de un niño impulsa el aprendizaje temprano e influye mucho en el aprendizaje en otros dominios. El placer que experimenta un bebé cuando recibe una respuesta positiva de un adulto que lo cría o cuando hace un descubrimiento motiva al niño a continuar participando en exploraciones e interacciones positivas. Para los bebés y niños pequeños, el aprendizaje siempre tiene un componente emocional. Son muy sensibles a las señales emocionales de otras personas y son emocionalmente expresivos en cada situación.
    • La capacidad de respuesta a la exploración auto iniciada de los niños fomenta el aprendizaje. La investigación muestra que la atención y el cuidado receptivos no solo promueven el desarrollo de la seguridad emocional en los niños, sino también el aprendizaje y el desarrollo en general.
    • La enseñanza y el cuidado individualizado benefician a todos los niños. Cada niño es único. Los maestros de bebés y niños pequeños usan su comprensión del temperamento, de las experiencias familiares y culturales, de las experiencias de lenguaje, de las fortalezas personales, de los intereses, de las habilidades y disposiciones de cada niño para apoyar su aprendizaje y su desarrollo. Al reconocer y adaptarse al desarrollo individual de cada niño, los maestros pueden ofrecer experiencias de aprendizaje que son correspondidas, significativas y que están en sintonía con el desarrollo de cada niño. Cuando se brindan interacciones, experiencias y un entorno que satisface las necesidades individuales de los niños con discapacidades u otras necesidades especiales enriquece las experiencias de todos los niños en el programa. Un ambiente de clase en el que todos los niños reciben apoyo y se sienten bienvenidos crea experiencias de aprendizaje enriquecedoras para todos.
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    Figura 15.3: La manera en que la madre lleva a su bebe nos da una pauta acerca de la cultura de la familia. Es muy importante que sus cuidadores aprendan acerca de las rutinas del niño para poder proveerle un cuidado culturalmente responsable.[1]
    • El involucrarse con la cultura y el lenguaje de los niños apoya su aprendizaje. Los programas receptivos para bebés y niños pequeños crean un ambiente de respeto por la cultura y el lenguaje de cada niño. Los maestros y otros miembros del personal del programa se asocian y se comunican regularmente con los miembros de la familia para conocer las fortalezas culturales que cada niño aporta al programa. Una parte esencial de ser cultural y lingüísticamente receptivo es valorar y apoyar el uso del idioma materno de cada niño, ya que "el uso y desarrollo continuo del idioma materno del niño lo beneficiarán a medida que aprende el inglés". Es igual de importante como fomentar la relación entre los niños y sus familias en las que "los maestros intentan, en la medida de lo posible, aprender sobre la historia, las creencias y las prácticas de los niños y sus familias". En su entorno, además de interesarse en la historia cultural, las creencias, los valores, las formas de comunicación y las prácticas de los niños y sus familias, los maestros crean entornos de aprendizaje que incluyen recursos como imágenes, exhibiciones y libros que son culturalmente ricos y apoyan la diversidad, particularmente de las diferentes culturas e idiomas de los niños y sus familias.
    • Los procesos intencionales de enseñanza y cuidado enriquecen las experiencias de aprendizaje de los niños. La planificación efectiva del plan de estudios sucede cuando los maestros son conscientes del aprendizaje de los niños y son intencionales en sus esfuerzos por apoyarlo.
    • El tiempo de reflexión y planificación mejora la enseñanza y el cuidado. Al fomentar el desarrollo de los bebés y niños pequeños, los maestros participan en un proceso continuo de observación, documentación y evaluación, reflexión y planificación, e implementación de estrategias para proporcionar experiencias de aprendizaje individualizadas y en grupos pequeños. La planificación del plan de estudios requiere tiempo para que los maestros reflexionen sobre el aprendizaje de los niños y planifiquen estrategias que fomenten el progreso de los niños en el desarrollo del conocimiento y el dominio de las habilidades. Los programas para bebés y niños pequeños que apoyan los procesos intencionales de enseñanza y cuidado asignan tiempo en los horarios de los maestros para la reflexión y planificación individual y de equipo.[2]
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    Figura 15.4: La enseñanza y el cuidado intencional prosperan cuando los maestros tienen la oportunidad de compartir y colaborar en torno a sus observaciones, sus preguntas, sus logros y sus desafíos.[3]

    Pausa para reflexionar

    ¿Qué principio general te gusto más? ¿Por qué? ¿Hay alguno que se te pueda dificultar poner en práctica?