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4.2: Funciones y estereotipos de género

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  • Las funciones de género, se refieren a las expectativas de la sociedad hacia la conducta de la gente y las actitudes basadas en el caso de que sean varones o mujeres. En ese sentido, el género, al igual que la raza, es un producto social. Nuestra manera de pensar y actuar no está establecida por nuestra biología sino es un resultado de cómo la sociedad espera que pensemos y actuemos basado en nuestro sexo. Mientras crecemos, aprendemos estas expectativas mientras desarrollamos nuestra identidad de género, o nuestras creencias acerca de nosotros mismos como varones y mujeres.

    Estas expectativas se llaman feminidad y masculinidad. Feminidad se refiere a las expectativas culturales que tenemos para las niñas y mujeres, mientras masculinidad se refiere a las expectativas que tenemos para los niños y varones. Una canción de cuna conocida en inglés resume bien estas dos clases de características:

    ¿De qué están hechos los niños?

    Los niños están hechos de recortes y caracoles

    y las rabitas de cachorros.

    ¿De qué están hechas las niñas?

    Las niñas están hechas de azúcar y vainilla

    y todas las cosas más agradables que hay.

    Como insinúa esta canción de cuna, nuestras ideas tradicionales de la feminidad y la masculinidad indican que creemos que los varones y las mujeres tienes diferencias fundamentales.

    baby twins, one boy and one girl
    Figura 4.1: Las niñas tradicionalmente se visten de rosado, mientras que los niños se visten de azul. Esta diferencia de color refleja las distintas expectativas culturales que tenemos para los bebés basados en su sexo (biológico).[1]

    Las actitudes y expectativas que rodean los papeles de género típicamente no se basan en ninguna diferencia genérica inherente ni natural, sino en estereotipos de género, o en ideas excesivamente simplificadas en cuanto a las actitudes, características y patrones de comportamiento de machos y hembras. Nosotros participamos en el estereotipo de género, por ejemplo, al suponer que una niñera adolescente es mujer.

    Aunque es más o menos aceptable que una mujer tenga un rango reducido de las características masculinas sin repercusiones (por ejemplo, vestirse en ropa tradicionalmente masculina), raras veces los hombres podrían adoptar características consideradas femeninas (por ejemplo, usar faldas) sin correr el riesgo de acoso o violencia. Esta amenaza de castigo por salir de las normas de género es especialmente cierta para quienes no se identifican como varones o mujeres.

    ¡Hora de repaso!

    ¿De niño, con qué juguetes jugabas? ¿Tus elecciones de juguetes eran influidas por tus padres, los medios de comunicación, o tus amigos? ¿Si es así, porque?


    [1] Image por mgeejnr en Pixabay