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1.1: Una introducción a la teoría de la comunicación

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    Objetivos de aprendizaje

    Después de completar esta sección, los alumnos deberán ser capaces de:

    1. identificar y definir los cuatro ajustes de comunicación
    2. ilustrar la comunicación como un proceso transaccional
    3. explicar los fines de la comunicación
    4. resumir las características de la comunicación
    5. explicar la comunicación basada en remitentes versus la basada en receptores y lo que significa ser autorreflexivo.

    Al registrarse en una clase de “Introducción a la Comunicación”, la mayoría puede preguntarse: “¿Es esto solo una clase de oratoria?” Si bien ciertamente forma parte del campo de los Estudios de la Comunicación, hablar en público es solo una de las muchas áreas que abordamos. Una mejor manera de considerar el campo de los Estudios de la Comunicación es pensarlo como el estudio de la comunicación oral y auditiva. No solo miramos el escenario clásico de hablar en público, también consideramos cómo usamos la comunicación oral (hablar) y la comunicación auditiva (escuchar) para interactuar con quienes nos rodean, para construir relaciones, para satisfacer nuestras propias necesidades personales, para intercambiar información, para persuadir a los demás, y para trabajar colaborativamente en grupos. Hablar en público no es más que una faceta de un campo mucho más grande.

    Estudiar la comunicación mejora nuestras habilidades blandas. A medida que nos preparamos para una carrera, estamos desarrollando dos conjuntos de habilidades: habilidades duras y habilidades blandas. Las habilidades duras son específicas de nuestros campos, como un contador que necesita saber manejar créditos y débitos; una enfermera que necesita conocer la anatomía humana y cómo tomar una lectura de la presión arterial; o un oficial de policía que necesita conocer la ley y cómo usar la fuerza física de manera adecuada y juiciosa.

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    Figura\(\PageIndex{1}\): Imagen 1

    Las habilidades blandas son aquellas habilidades que se aplican en todos los ámbitos y mejoran nuestra capacidad para trabajar con otros en una variedad de entornos. Estas incluyen tales habilidades, la capacidad de trabajar colaborativamente, presentar ideas de manera efectiva al escribir o hablar, escuchar de manera efectiva, pensar críticamente y desarrollar y mantener relaciones colegiales saludables.

    Según la revista Forbes, los empleadores buscan 10 habilidades básicas:

    1. Capacidad para trabajar en una estructura de equipo
    2. Capacidad para tomar decisiones y resolver problemas
    3. Capacidad para comunicarse verbalmente con personas dentro y fuera de una organización
    4. Capacidad para planificar, organizar y priorizar el trabajo
    5. Capacidad para obtener y procesar información
    6. Capacidad para analizar datos cuantitativos
    7. Conocimientos técnicos relacionados con el puesto
    8. Competencia con programas de software de computadora
    9. Capacidad para crear y/o editar informes escritos
    10. Capacidad para persuadir e influir en otros (Adams, 2014).

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    Figura\(\PageIndex{2}\): Imagen 2

    Los estudios de comunicación abordan muchas de estas habilidades, especialmente los ítems 1, 2, 3, 4, 5 y 10. Este curso introducirá estas áreas de habilidades, y las clases adicionales de Estudios de Comunicación pueden avanzar y refinar esas habilidades en un grado aún mayor. El resultado final ideal es un sólido conjunto de habilidades duras empaquetadas en un sólido conjunto de habilidades blandas; las habilidades duras se ven muy bien en un currículum y las habilidades blandas se ven muy bien en una entrevista.

    En este curso, estaremos abordando los tres escenarios clásicos de los estudios de comunicación, junto con un nuevo escenario emergente. Los escenarios clásicos son Comunicación Interpersonal (uno con uno), Comunicación en Grupos Pequeños (varios entre varios) y Hablar en Público (uno a muchos). También veremos el nuevo escenario de comunicación que surgirá: Comunicación Mediada por Computadora (comunicación vía tecnología).

    Comenzamos por revisar algunos conceptos básicos de la teoría de la comunicación que se aplican a toda comunicación, como cómo funciona la comunicación, la percepción, la comunicación verbal y no verbal, la diversidad, la escucha y la divulgación. Después de mirar esta amplia base, entonces veremos más a fondo algunas dinámicas específicas de cada uno de estos contextos de comunicación”.

    La configuración de comunicación

    Comunicación interpersonal

    La Comunicación Interpersonal es “El complejo proceso a través del cual las personas producen, interpretan y coordinan mensajes para crear significados compartidos, lograr metas sociales, gestionar sus identidades personales y llevar a cabo sus relaciones” (Verderber, 2016). Esta es la comunicación cotidiana que nos involucramos con nuestros amigos, seres queridos, compañeros de trabajo u otras personas con las que nos encontramos. Aunque tendemos a suponer que se trata de “uno con uno”, puede estar entre varios. Entonces, cuando estamos en una fiesta, estamos entablando una comunicación interpersonal con bastantes personas.

    No nos dedicamos a la comunicación interpersonal solo con aquellos que ya conocemos. La comunicación con cualquier persona es un encuentro interpersonal, independientemente de cualquier relación previa. Dado que existe una variedad de tipos de relaciones, hablar con una pareja es comunicación interpersonal, pero así, también, es hacer un pedido en McDonalds con un servidor, que es un extraño.

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    Figura\(\PageIndex{3}\): Imagen 3

    Para entender por qué estamos tan impulsados a involucrarnos en la comunicación interpersonal, es importante comprender primero el impulso más fundamental de la comunicación: reducir la incertidumbre. Los humanos son animales únicos en el sentido de que podemos dedicarnos al pensamiento abstracto, asimilando el mundo que nos rodea y convirtiéndolo en imágenes mentales. Hasta donde sabemos, todos los demás animales viven en un mundo de estímulo-respuesta. Reaccionan instintivamente a lo que sea que les rodea en este momento. Si sobresaltamos a un venado mientras caminamos por el bosque, correrá independientemente de nuestra intención; no se detiene a pensar si somos una amenaza o no, simplemente actúa.

    Los humanos, por otro lado, utilizan estímulo- pensamiento-respuesta. Sentimos el mundo que nos rodea, lo pensamos, hablamos de ello, y finalmente le respondemos. Respondemos al pensamiento más que al estímulo. Según la teoría de la Semántica General,

    Como organismos humanos, tenemos límites en cuanto a lo que podemos experimentar a través de nuestros sentidos. Dadas estas limitaciones, nunca podremos experimentar “todo” de lo que está “ahí fuera” para experimentar... En la medida en que nuestras reacciones y respuestas a todas las formas de estímulos sean automáticas, o condicionadas, copiamos animales, como el perro de Pavlov. En la medida en que nuestras reacciones y respuestas estén más controladas, retrasadas o condicionales a la situación dada, exhibimos nuestras capacidades únicamentehumanas (Instituto de Semántica General, 2012a).

    La comunicación es la herramienta clave que utilizamos para gestionar y responder al mundo que nos rodea. Es nuestra herramienta clave de supervivencia. Al conectarnos con otros humanos, podemos probar y evaluar nuestras percepciones, nuestros pensamientos sobre los estímulos, para determinar si nuestras respuestas a esos pensamientos son razonables.

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    Figura\(\PageIndex{4}\): Imagen 4

    El objetivo primordial de la comunicación interpersonal es reducir la incertidumbre satisfaciendo nuestras necesidades de pertenencia y aceptación. Los humanos son criaturas profundamente sociales, obteniendo gran parte de nuestro sentido de valor personal y valor a través de nuestras interacciones con quienes nos rodean. La pertenencia es nuestra necesidad de sentir que encajamos y pertenecemos a un grupo de algún tipo. Cada uno de nosotros tiene al menos un “grupo de referencia”, una colección de individuos con los que la aceptación es sumamente importante. Pasamos tiempo con estas personas, hablamos con ellas y bromeamos con ellas. Nos importa lo que piensen de nosotros porque estamos fuertemente impulsados a sentir que pertenecemos a ese grupo; nos da un lugar para encajar y sentirnos valorados. Una relación íntima con una pareja también puede darnos una sensación de pertenencia. Las conexiones con una pareja a largo plazo, padres o hijos pueden darnos consuelo y certeza en nuestras vidas.

    La aceptación no es lo mismo que acuerdo. Buscamos a quienes acepten y entiendan quiénes somos. Si bien podemos estar en desacuerdo sobre temas o temas específicos, la relación humana subyacente sigue siendo sólida y existe a pesar de esos desacuerdos superficiales. Aceptan nuestros rasgos, tanto positivos como negativos. A ellos les gusta lo que somos; así, nos aceptan como somos, lo bueno y lo malo, no necesariamente por lo que hacemos o por nuestros éxitos y fracasos.

    Porque estas dos necesidades son muy fuertes en nosotros, estar en un lugar extraño donde sabemos que nadie puede ser muy inquietante. Considera la torpeza que sentimos en un entorno social donde no conocemos a muchos de los demás presentes. Lo más probable es que se sienta un poco perdido e incierto en cuanto a que encajamos. Cuando estamos en un entorno así, la mayoría de nosotros intentaremos conectarnos deliberadamente con alguien para satisfacer esas necesidades, al menos temporalmente.

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    Figura:\(\PageIndex{5}\): Imagen 5

    La imagen 5 es un modelo sencillo para la comunicación interpersonal. El modelo muestra a ambas personas como iguales, como lo representan las letras siendo del mismo tamaño y valor. Las dos flechas indican que ambos individuos se comunican por igual, en un sentido equilibrado de poder, tanto hablando como escuchando. Esto no quiere decir que en un encuentro específico de comunicación todo sea exactamente igual; más bien, significa que a lo largo de la vida de la relación hay un sentido de equilibrio relativo. Por ejemplo, en prácticamente cualquier matrimonio habrá una división de poder con cada pareja teniendo más poder en algunas áreas, pero en general, hay un equilibrio relativo en el valor, el valor, el respeto, el hablar y escuchar.

    Comunicación en grupos pequeños

    La Comunicación en Grupos Pequeños se describe como varias entre varias. Es similar a la interpersonal en que muchas de las dinámicas de la buena comunicación interpersonal se aplican a varias personas que interactúan, pero la principal diferencia está en la meta.

    El objetivo de la comunicación en grupos pequeños es la finalización de tareas. Sin embargo, para que podamos trabajar con un grupo para completar efectivamente una tarea requiere que se satisfagan nuestras necesidades interpersonales básicas. El grupo se comunica y trabaja colaborativamente de manera más efectiva para lograr un resultado final común cuando hay un sentido de aceptación y pertenencia entre los miembros. Todos estamos familiarizados con lo que sucede cuando hablamos en grupo pero nos ignoran; dejamos de participar.

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    Figura:\(\PageIndex{6}\): Imagen 6

    La imagen 7 es un modelo sencillo para la comunicación en grupos pequeños. En este modelo, estamos ante un grupo de tareas de cinco personas. Según Bormann y Bormann (1980), cinco es el tamaño ideal para un grupo de tareas. Todos los individuos son modelados como de igual valor y valor, y las líneas de conexión indican que todos los miembros participan por igual con todos los demás miembros del grupo. De manera realista, tal igualdad de participación no ocurrirá en todas las reuniones grupales; sin embargo, este modelo representa lo que debería ocurrir a lo largo de la vida de ese grupo.

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    Figura:\(\PageIndex{7}\): Imagen 7

    Hablar en público

    El tercer escenario es Hablar en Público. Hablar en público puede describirse como uno a muchos. Nota para grupos interpersonales y pequeños, hablamos de con y entre otros para sugerir un sentido de intercambio mutuo y responsabilidad. En público, sin embargo, la mayor parte del mensaje es del orador al público, y como resultado el orador tiene una responsabilidad significativamente mayor por el éxito del evento de comunicación. Aunque el público sí conserva cierta responsabilidad (atender el mensaje; decodificar; interpretar; hacer preguntas), no es tan igual como con el interpersonal y el grupo pequeño. Considera una clase tradicional de conferencias universitarias. Aceptamos fácilmente la mayor responsabilidad que el instructor tiene sobre el éxito de la clase, especialmente en la presentación de conferencias bien desarrolladas y claramente estructuradas. Los alumnos siguen teniendo sus deberes, como asistir a clase y escuchar activamente, pero no cabe duda de que el instructor tiene más responsabilidad por la situación del habla.

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    Figura:\(\PageIndex{8}\): Imagen 8

    El objetivo de hablar en público es una transmisión de información. El orador tiene algún tipo de idea/información/posición para compartir con el grupo y comparte esa información en este proceso principalmente unidireccional.

    El modelo para hablar en público, imagen 9, es algo diferente al de los otros dos. Primero, observe la diferencia entre la forma en que se modelan el orador y el público. Esto representa al hablante como la fuente primaria de la comunicación, teniendo significativamente más responsabilidad en la creación, envío y sustancia del mensaje. Segundo, anote las flechas más pequeñas y ligeras de la audiencia al orador. Las audiencias se comunican con los oradores a través de comentarios, que van desde sutiles (como ligeros cambios en la expresión facial) hasta abiertamente (como risas, preguntas y aplausos). Un buen orador utiliza los comentarios para medir cómo va el evento. Por ejemplo, si el público se ve aburrido, tal vez el orador necesite amenizar un poco las cosas, o si se ven confundidas, tal vez el orador debería reformular algo.

    Imagen 9 libretext.png
    Figura:\(\PageIndex{9}\): Imagen 9

    Comunicación mediada por computadora

    La comunicación mediada por computadora (CMC) es la comunicación que se produce a través del uso de tecnologías informáticas. Si nos detenemos a considerar todas las formas en que nos comunicamos a través de la tecnología, es alucinante. Todo, desde teléfonos celulares, mensajes de texto, correo electrónico, redes sociales (como Facebook, Twitter e Instagram), foros de discusión y videoconferencias, todos entran en esta categoría.

    Aunque la mayoría de los que leen este texto probablemente no puedan recordar una época sin internet o celulares, en la línea de tiempo de la comunicación humana, estas tecnologías son todavía muy jóvenes. Sin embargo, continúan desarrollándose a un ritmo rápido, impactando la forma en que nos conectamos entre nosotros de formas que aún no entendemos completamente. Los investigadores están investigando formas en que la tecnología está impactando la forma en que nos comunicamos, formamos y manejamos relaciones, trabajamos en colaboración e incluso cómo mantenemos un sentido de nosotros mismos.

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    Figura:\(\PageIndex{10}\): Imagen 10

    Ya sabemos que la conectividad constante tiene beneficios e inconvenientes. Muchos lugares de trabajo ahora se han convertido en una mezcla de cara a cara y en línea. Una estudiante en línea compartió lo primero que hace cuando llega a su oficina es iniciar Skype, una herramienta de videoconferencia, y luego pasa su día trabajando tanto con aquellos físicamente presentes como con aquellos que se conectan digitalmente de todo el país y el mundo. Utilizamos las redes sociales para mantener relaciones a distancia que en un pasado no muy lejano se habrían desvanecido por la falta de contacto. Los familiares distantes pueden permanecer conectados, compartiendo eventos especiales o incluso solo la vida diaria. Los funerales, bodas y otras ceremonias importantes ya no se limitan a quienes pueden viajar para asistir. Además del uso personal, las organizaciones pueden ahorrar millones en costos de viaje utilizando las herramientas de CMC. Nuestro propio sistema de educación superior del estado de Minnesota celebra cientos de reuniones anuales a través de herramientas CMC, lo que ahorra costos de viaje y tiempo lejos de otras tareas.

    Aún más llamativa es la capacidad de las personas de usar las herramientas de las redes sociales para lograr un cambio social. El primero, gran movimiento social facilitado por CMC fue la Primavera Árabe de 2011. Mediante el uso de herramientas de CMC como Twitter y Facebook, cientos de miles de ciudadanos descontentos de varios países del Medio Oriente salieron a las calles en protesta por el status quo. En 2017, Estados Unidos vio grandes protestas tras la elección de Donald Trump, protestas organizadas en gran parte a través de las redes sociales. A través de este modo de comunicación instantáneo y no controlado, las personas pueden encontrar y conectarse con quienes comparten sus preocupaciones y pasiones.

    Puede haber algunas influencias de CMC que son más preocupantes. Los lapsos de atención pueden estar reduciendo. Con el límite de 140 caracteres de Twitter, nos estamos acostumbrando cada vez más a mensajes breves y concisos en lugar de un discurso bien desarrollado y reflexivo. Manejar el aburrimiento sin tecnología puede ser más difícil. Con el internet sin fin, incluso la más mínima sensación de aburrimiento puede aliviarse de inmediato simplemente buscando algo nuevo. Dado que ahora se pueden satisfacer tantas necesidades sin salir, aquellos que son tímidos y reacios a dejar la comodidad de su hogar pueden aislarse aún más, con necesidades básicas como comestibles disponibles para su entrega a través de mercados en línea. Tus autores han notado un cambio dramático en los campus universitarios; mientras esperan que comience una clase, en lugar de hablar y desarrollar amistades, los estudiantes están silenciosamente atentos a sus teléfonos. Dado que ahora podemos evitar situaciones sociales incómodas simplemente mirando nuestros teléfonos, no se necesita la capacidad de iniciar y mantener conversaciones casuales a nivel de conocimiento, por lo que no se practica ni se desarrolla la habilidad de “charlas triviales”.

    Tenemos acceso con la yema del dedo a prácticamente toda la base de conocimiento de la raza humana, trayendo siglos de aprendizaje a las partes más alejadas de nuestro mundo. También hemos visto la explosión de cámaras de eco y sesgo de confirmación. Hay tantas fuentes de información dirigidas a puntos de vista políticos específicos que la gente puede elegir leer o ver solo las noticias e información que refuerzan la validez de sus posiciones existentes. En otras palabras, en lugar de compartir fuentes comunes de información, los conservadores consumen noticias conservadoras y los liberales consumen noticias liberales. Dado que los humanos evitan la incertidumbre, las cámaras de eco se alimentan de nuestro impulso de información que confirma nuestra cosmovisión existente, afirmando que nuestra cosmovisión es la visión “correcta” de la realidad.

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    Figura:\(\PageIndex{11}\): Imagen 11

    El Proceso de Comunicación

    El campo de los Estudios de Comunicación es mucho más que hablar en público. Consideramos que todo el proceso de comunicación humana, buscando comprender la dinámica de cada uno de estos escenarios para estar mejor equipados para tomar decisiones reflexivas en la gestión de esos encuentros. Si bien cada uno de estos contextos tiene sus propios rasgos únicos, todos comparten el proceso básico de comunicación.

    La comunicación humana, en su mejor momento, es un proceso lleno de complejidad y obstáculos. Ciertamente vivimos momentos en los que sentimos que realmente nos hemos “conectado” con los demás, pero esos momentos son la excepción a la regla. Debido a la naturaleza muy involucrada y multifacética de la comunicación, es altamente propensa a averías y errores. Todos hemos experimentado las frustraciones de estar de acuerdo con alguien sobre algo, creyendo que nos entendíamos completamente unos a otros, solo para descubrir más tarde que la idea de la otra persona de lo que acordamos es totalmente diferente a la nuestra.

    Al comprender la complejidad de la comunicación, somos más capaces de diagnosticar problemas de comunicación, y más equipados para identificar y emplear soluciones a esos problemas.

    Definición

    La comunicación es el proceso transaccional de utilizar el lenguaje simbólico para estimular el significado compartido. Esta definición tiene mucho que ver, y cada componente necesita consideración.

    Para entender el concepto de transaccional, necesitamos ver dónde estaba la teoría de la comunicación en el pasado, y dónde estamos hoy. Al principio, la comunicación se veía como un proceso lineal. El remitente le dijo algo al receptor. El receptor luego procesó el mensaje para entenderlo. El problema con este enfoque es que solo muestra la comunicación como fluyendo en una dirección; no da cuenta del hecho de que muchos de nuestros mensajes son respuestas a lo que escuchamos o experimentamos. El modelo lineal no permite ni describe la relación de un mensaje con otro.

    Luego pasamos a un modelo circular que muestra que el remitente envía un mensaje al receptor, y luego el receptor envía un mensaje de vuelta al remitente como retroalimentación a lo dicho. En efecto, el remitente se convierte en el receptor, y el receptor se convierte en el remitente. Este modelo es mucho mejor ya que da cuenta de esos mensajes relacionados; sin embargo, también puede sugerir que todos los mensajes tienen una relación causal con lo que se acaba de experimentar. Esto simplemente no es cierto. Muchos mensajes son independientes de lo que se acaba de experimentar. Si Darcy cuenta un chiste y la clase se ríe, ella está enviando un mensaje (el chiste) y la clase está enviando comentarios (risas). El modelo circular describe con precisión lo ocurrido.

    No obstante, algo así como la ropa por lo general no se ajusta al modelo circular. Si Lucinda lleva uniforme para trabajar porque se requiere, se ajusta al modelo circular; está usando el uniforme por un mensaje de su patrón. Rara vez, sin embargo, es nuestra elección de ropa una respuesta a un mensaje; más a menudo es lo que nos apetece usar. El modelo circular no da cuenta de esta independencia.

    El modelo lineal es demasiado estrecho y el modelo circular es demasiado amplio. Hoy en día, utilizamos el modelo transaccional de comunicación. El modelo transaccional dice que tenemos múltiples mensajes fluyendo simultáneamente entre las personas. Algunos mensajes son independientes, y algunos mensajes son causales (o retroalimentación). A medida que interactuamos, clasificamos estos mensajes, distinguiendo los comentarios de los mensajes independientes.

    El cambio de tareas nos llega fácilmente: “somos capaces de recibir, decodificar y responder al comportamiento de otra persona, mientras que al mismo tiempo esa otra persona está recibiendo y respondiendo al nuestro” (Adler, 2012). Nuestros cerebros tienen una enorme potencia de procesamiento, por lo que dedicarnos a estas tareas simultáneas es bastante fácil.

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    Figura:\(\PageIndex{12}\): Imagen 12

    La comunicación es un proceso, en lugar de un solo acto. Un proceso es un evento compuesto por muchas partes, trabajando en conjunto, teniendo cada parte una dependencia de la otra. Considera la complejidad de un auto. Funciona a través de un proceso de muchas partes diferentes operando en concierto para producir propulsión. Si alguna parte se descompone, dependiendo de lo integral que sea en el proceso, todo el vehículo deja de moverse. La comunicación es similar en que si falla una parte clave del proceso, todo deja de funcionar. O bien, si falla una parte secundaria, puede que siga funcionando, pero no sin problemas. De cualquier manera, si una parte falla, todo el proceso se ve afectado.

    La siguiente parte de la definición, el lenguaje simbólico, requiere que pensemos qué es realmente el lenguaje. Ya sea escrito o hablado, el lenguaje es un conjunto de sonidos o formas a las que atribuimos significado. Al mirar este texto, los estudiantes simplemente están mirando una serie de formas en una página. Las formas son inherentemente carentes de sentido. Cuando hablamos, todo lo que estamos haciendo es hacer sonido y usar las estructuras de nuestra boca para dar forma al sonido en ciertos patrones, pero esos sonidos también carecen de sentido.

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    Figura:\(\PageIndex{13}\): Imagen 13

    Aunque son solo formas y sonidos, simbolizan un objeto o concepto. Un símbolo es usar una imagen sonora o visual para estimular el significado. Por ejemplo, cuando vemos el clásico círculo rojo con la línea diagonal en la Imagen 14, sabemos que significa “no hacer” algo. A través de nuestras experiencias de vida aprendemos a asociar el significado con ciertos sonidos o formas.

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    Figura:\(\PageIndex{14}\): Imagen 14

    El proceso de hacer esas asociaciones ocurre sólo dentro de la mente de las personas involucradas; no existe tal cosa como un significado verdaderamente “objetivo”. Cada uno de nosotros le da un significado a una palabra que es única para nosotros; cada uno de nosotros ve el lenguaje a nuestra manera individual. Los significados que adjuntamos pueden ser similares, pero a menudo esos significados pueden ser dramáticamente diferentes. Algunas palabras son mucho más concretas, y otras son mucho más abstractas.

    Considera una palabra como “gato”. Para la mayoría de los estudiantes que leen esto, probablemente piensen en una criatura felina de cuatro patas que normalmente se mantiene como mascota, o, para los que están en granjas, para matar roedores. La mayoría de nosotros probablemente imaginamos algo muy parecido; sin embargo, también tendremos diferencias. Para los que tienen un gato, tal vez visualicen a su propio gato. Para quienes gustan de los gatos, adjuntan una connotación positiva al símbolo; si no les gustan los gatos, la connotación que adjuntan puede ser mucho más negativa. Sin embargo, como “gato” es tan concreto, tenemos poco espacio para malentendidos.

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    Figura:\(\PageIndex{15}\): Imagen 15

    Compara “gato” con “diversión”. Piensa en las diferentes formas en que la gente se divierte. La diversión no es algo a lo que podamos señalar. Divertirse es una sensación interna basada en un juicio personal, por lo que es altamente abstracto. Para muchos, ir a una fiesta del viernes por la noche es divertido, pero para algunos, un entorno tan social es muy incómodo. Hay muchos que se divierten mucho de limpiar el baño, cuidar un jardín o cocinar comidas complejas, cosas que otros pueden ver como pura carga. Claramente, la oportunidad de falta de comunicación cuando se usa el lenguaje abstracto es dramáticamente mayor que cuando se usan palabras concretas.

    Al usar estos símbolos escritos u orales, nuestro objetivo es estimular el significado compartido entre los participantes. Suzanne selecciona y envía símbolos a Arlene, y espera que Arlene le dé un significado muy similar a lo que pretendía. El resultado ideal es lo que el orador pretende por su mensaje y cómo el receptor interpreta el mensaje son muy similares. Desafortunadamente, debido a la complejidad de este proceso, la probabilidad de malentendidos supera con creces la probabilidad de un verdadero entendimiento compartido.

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    Figura:\(\PageIndex{16}\): Imagen 16

    Dado que no podemos transferir directamente el significado de una persona a otra, debemos utilizar un proceso interpretativo para intentar estimular el significado. Este proceso tiene varias etapas, todas las cuales ofrecen oportunidad de malentendidos:

    1. Seleccionamos símbolos que tienen un cierto significado para nosotros en base a nuestra experiencia de vida.
    2. Los traducimos en sonidos y formas.
    3. Los enviamos al receptor.
    4. El receptor ve o escucha las formas y sonidos.
    5. El receptor determina qué símbolos discretos han visto u escuchado.
    6. El receptor le da sentido a esos símbolos en función de sus experiencias de vida.

    De niño, muchos han jugado el juego, “teléfono”. En este juego, los niños se sientan seguidos, y el primer niño le dice algo al segundo hijo, que luego lo comparte con el tercer hijo, y así sucesivamente hasta que llega al último hijo. Por lo general, la historia que escucha el último hijo es bastante diferente a la historia tal como comenzó. Tenga en cuenta que cada vez que pasaba de un niño a otro, la historia fue re-traducida de acuerdo con la comprensión del lenguaje de cada niño. Al igual que el proceso de comunicación, cada vez que se traduce el mensaje se cambia, por lo que los malentendidos son muy comunes.

    No estamos, sin embargo, obligados a quedarnos perdidos en este mar de múltiples interpretaciones. A medida que aprendemos más sobre cómo funciona la comunicación, aprendemos a monitorear y administrar el proceso de manera mucho más efectiva.

    El aspecto final del modelo transaccional es la idea de responsabilidad mutua. En la comunicación, todos los participantes tienen alguna responsabilidad por el éxito o fracaso de la comunicación. El que habla tiene la responsabilidad de enviar un mensaje claro, organizado, comprensible; y el oyente tiene la responsabilidad de atender el mensaje, interpretarlo, responderlo, y si no lo entiende, de pedir aclaraciones. Incluso en situaciones de oratoria en las que el orador lleva una mayor carga de responsabilidad, el público aún comparte la responsabilidad del éxito. Un aula es un buen ejemplo de ello. No importa lo bien que enseñe un maestro, si un alumno simplemente se niega a tratar de entender el material, el maestro no puede obligar al alumno a aprender. El alumno debe encontrarse con el maestro “a mitad de camino”, por así decirlo.

    Los fines de la comunicación

    Dado que la comunicación es tan compleja, surge una pregunta razonable: ¿Por qué la hacemos? La teoría evolutiva nos dice que existen comportamientos instintivos para ayudar en la supervivencia y perpetuación de la especie. Si bien las formas específicas en que nos comunicamos están determinadas culturalmente, el impulso para comunicarnos es un rasgo humano innato. Para entender los propósitos de la comunicación, necesitamos comenzar en un nivel muy básico.

    Como se discutió anteriormente, los humanos viven en un mundo de estímulo-pensamiento-respuesta, y utilizamos la comunicación como herramienta para gestionar y responder al mundo que nos rodea. Al conectarnos con otros humanos, podemos probar y evaluar nuestras percepciones, nuestros pensamientos sobre los estímulos, para determinar si nuestras respuestas a esos pensamientos son razonables.
    Al usar esa herramienta, satisfacemos varias necesidades:

    1. Utilizamos la comunicación para dar sentido al mundo que nos rodea.

    Dado que nuestras acciones se basan principalmente en cómo pensamos sobre el mundo que nos rodea, la comunicación es la herramienta que utilizamos para desarrollar, categorizar y modificar estas percepciones. Solo tenemos lenguaje porque tenemos la capacidad de abstraer, de crear imágenes mentales y símbolos del mundo externo. Entonces podemos hablar, pensar y, en general, manipular nuestro mundo interno para mejorar nuestra comprensión de las personas, eventos y experiencias. En otras palabras, el lenguaje nos permite pensar.

    A medida que procesamos el mundo dentro de nuestras propias mentes (una forma de comunicación intrapersonal), y a medida que interactuamos con quienes nos rodean (comunicación interpersonal), estas imágenes internas son probadas, verificadas y modificadas. Compartir nuestras percepciones del mundo con quienes nos rodean es crucial para mantener una sensación de comodidad y seguridad de que nuestra visión del mundo sea realista y válida. Si bien no buscamos esta validación de todos, sí la buscamos en nuestros grupos de referencia clave. Queremos saber que estamos viendo el mundo “con precisión”, lo que en realidad significa, “de manera similar a los que son importantes para mí”.

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    Figura:\(\PageIndex{17}\): Imagen 17

    2. Utilizamos la comunicación para mantener un sano sentido de sí mismo.

    Los humanos son criaturas inherentemente sociales porque necesitamos aceptación y pertenencia para sentir que encajamos y tenemos valor para los demás. La interacción nos da una idea de cómo los demás nos ven y valoran, y a medida que obtenemos un sentido de valor e importancia de los demás, nuestro sentido de autoestima es validado o apoyado. Por ejemplo, si Bev piensa que su sentido del humor es uno de sus buenos rasgos, y si otros validan esa percepción reíéndose de sus chistes, su sentido de sí mismo ha sido afirmado.

    Como se mencionó anteriormente, no estamos buscando la aceptación de todos; más bien, desarrollamos grupos de referencia. Un grupo de referencia es una colección de individuos con los que la aceptación y la pertenencia es muy importante (Hyman, 1942). Valoramos mucho la forma en que nos responden, y nos esforzamos por mantener buenas relaciones y amistades con estos individuos.

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    Figura:\(\PageIndex{18}\): Imagen 18

    3. Utilizamos la comunicación para vincularnos socialmente.

    La comunicación también facilita la construcción de relaciones. En la comunicación interpersonal, cuando usamos el término “relación”, lo queremos decir de manera diferente a lo que se usa comúnmente. La mayoría de las veces, los estudiantes inicialmente asumen que relación significa una relación exclusiva, como parejas íntimas. No obstante, dentro de este campo, una relación es cualquier conexión que tengamos con cualquiera. Tenemos una gama de relaciones, desde lo transitorio, como con un empleado en una gasolinera, hasta la conexión íntima de un cónyuge.

    Independientemente del tipo, una relación no es más que cómo nos comunicamos con esa persona; una relación se define y mide por el tipo de comunicación que ocurre. Con conocidos, decimos muy poco, hablamos de temas limitados por un tiempo limitado, y prácticamente nunca hay ningún tipo de relación física, excepto quizás un apretón de manos. En las relaciones íntimas, las conversaciones tienden a ser más largas y sobre una gama más amplia de temas, y el nivel de contacto físico puede aumentar. Necesitamos estas conexiones para mantener un sentido de nosotros mismos y para satisfacer nuestras necesidades interpersonales, pero también necesitamos mantener un sentido de sociedad, de conexión con otros que quizás no conozcamos bien o que cuenten entre nuestros amigos. Los actos simples, como decir “hola” a la persona que realiza la compra en la tienda de comestibles, o comentar sobre el clima con un compañero de trabajo, nos mantienen conectados. Todos tenemos individuos experimentados que parecen ignorarnos por completo, y generalmente les atribuimos etiquetas altamente negativas, como “atascados”, “engreídos” o “pretenciosos”. Cuando Keith llega a la oficina por la mañana, es importante que se involucre en la letanía de “buenos días” y “saludos” con colegas ya que confirma su conexión colegiada. Un simple saludo, una ola o una sonrisa reafirma nuestro sentido de que todos están conectados entre sí como miembros de la sociedad.

    Una herramienta que utilizamos para facilitar esta conexión son los scripts. Los guiones son temas socialmente prescritos y diálogos que hemos aprendido a usar para involucrarnos en una comunicación casual y socialmente necesaria (Koerner, 2002). El guión más común para los de Estados Unidos es el clásico “Hola, ¿cómo estás?” “Estoy bien. ¿Cómo estás?” guión. Este guión nos permite decir unas frases simples para cumplir con nuestra obligación de reconocer a los demás. Este guión es tan fuerte que incluso en situaciones en las que no estamos “bien”, todavía vamos a decir que lo estamos. Otro ejemplo de guión se experimenta muchas veces durante las vacaciones cuando nos encontramos con familiares que no hemos visto desde hace tiempo. Podemos escuchar frases como estas (dependiendo de la edad): “¿Cómo estás? Chico, has crecido. ¿Cómo va la escuela?” Una vez que se reproduce el guión, generalmente se toma una de dos pistas: si hay amistad con esta persona, los participantes se ramificarán y extenderán la conversación; pero si no, el guión se agota y la conversación muere. Aunque la conversación disminuya, los participantes han cumplido con su obligación social de conectarse y demostrar otro valor. El guión nos permite hacerlo de una manera bastante indolora, cómoda.

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    Figura:\(\PageIndex{19}\): Imagen 19

    4. Utilizamos la comunicación para compartir información e influir en otros.

    A medida que nos conectamos socialmente, naturalmente nos encontramos con una variedad de ideas, intereses, experiencia y objetivos. En lugar de tener que saberlo todo, podemos comunicarnos con otros para aprovechar la base de conocimiento global y humano. En nuestro mundo altamente conectado, podemos compartir información instantáneamente; ninguna duda necesita quedar sin respuesta.

    La educación es un excelente ejemplo de la función de intercambio de información de la comunicación. Los estudiantes asisten a la escuela para obtener información, ideas y perspectivas de otros. Los alumnos aprenden de los maestros y otros alumnos, y los profesores aprenden de los alumnos. Si no sabemos cómo hacer algo, le pedimos a alguien, buscamos en línea, o le pagamos a un experto para que lo haga por nosotros.

    Una habilidad única de los humanos es que podemos compartir información a través de líneas generacionales. Alfred Korzybski, fundador de la teoría de la Semántica General, se refirió a esto como “vinculante para el tiempo”:

    Solo los humanos han demostrado la capacidad de construir sobre el conocimiento acumulado de generaciones anteriores. Korzybski se refirió a esta capacidad como de unión al tiempo y la declaró como la principal diferencia entre humanos y animales. El lenguaje y las capacidades simbolizadoras para registrar, documentar y transmitir información sirven como la principal herramienta que facilita la vinculación temporal (Instituto de Semántica General, 2012b).

    Los humanos tienen la capacidad única de compartir información con quienes vivieron antes que nosotros y con quienes vendrán tras nosotros. Las historias orales han existido desde la invención del lenguaje, y en algunas culturas la transmisión de historias es de gran significación cultural. Con el advenimiento de la imprenta, ganamos una tremenda capacidad para dejar información para quienes vendrán mucho después de nosotros. Esta capacidad de compartir información de generación en generación es la razón por la que el conocimiento se expande tan rápidamente; aprendemos de quienes nos precedieron, construimos sobre ella y luego la transmitimos.

    No sólo podemos intercambiar información, podemos influenciarnos unos a otros. Vivimos inmersos en la persuasión en una variedad de niveles. La cultura económica de Estados Unidos, y de ahí toda nuestra cultura estadounidense, prospera con un simple acto persuasivo: la publicidad. La publicidad nos anima a gastar dinero, y nos anima a gastar ese dinero de ciertas maneras. En nuestra sociedad democrática, utilizamos la persuasión para influir en la política local, estatal y nacional. Como nación, utilizamos nuestro poder persuasivo para influir en eventos en todo el mundo.

    Aunque los números varían ampliamente, los estadounidenses están expuestos a una enorme cantidad de publicidad:

    • American promedio ve 1,000 anuncios por día según el especial de NBC, “Sexo, compras y publicidad”.
    • Ciudadano estadunidense promedio expuesto a 32,000 anuncios al año Mark Dery, citado en Adbusters Quarterly.
    • ¿Número de mensajes comerciales vistos por los 40 años? 1,000,000 de anuncios, según Neil Postman (Harrington, 2012).

    Si bien no prestamos atención a todos estos mensajes, no obstante son una parte integral de nuestro panorama social. La persuasión es una parte inherente de nuestra experiencia cultural.

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    Figura:\(\PageIndex{20}\): Imagen 20

    Además de este uso amplio, bastante obvio, de los mensajes persuasivos, también nos involucramos en la persuasión interpersonal. Con nuestros amigos podemos discutir sobre qué película ir a ver o dónde cenar. Podemos discutir sobre los equipos deportivos, la universidad o la política. Sin siquiera darnos cuenta, influimos en los miembros de nuestro grupo de referencia para que vean el mundo como nosotros, y ellos nos están haciendo lo mismo. Una simple conversación sobre si una canción es buena o no, o si un programa de televisión es divertido o no, es en realidad un evento de persuasión interpersonal.

    También experimentamos persuasión intrapersonal, persuasión dentro de nosotros mismos. Usando nuestras habilidades para pensar, hechas posibles por el lenguaje, continuamente estamos sopesando opciones y tomando decisiones. En efecto, nos debatemos: “¿Debería comprarlo?” , “¿Debería pedirle salir?” , “¿Debo tomar inglés o música?”. Hablamos con nosotros mismos en un diálogo continuo, interno. En privado, ese diálogo interno puede incluso ser hablado. Por ejemplo, mientras manejamos un automóvil muchos de nosotros hablaremos de un problema para ayudar a resolver los problemas y tomar decisiones. Encontramos que esta comunicación intrapersonal nos ayuda a discernir el mejor curso de acción. En efecto, nos dedicamos a la autopersuasión.

    Las características de la comunicación

    1. El éxito de la comunicación es raro. Uno de los principios centrales de la teoría de la Semántica General es que debido a la complejidad inherente e interrelación de los componentes del proceso de comunicación, prácticamente siempre hay algún factor que inhibe el éxito de la comunicación (El Instituto de Semántica General, 2012a). Esos factores pueden ir desde descarados y abrumadores, como los individuos que ni siquiera hablan el mismo idioma, hasta los más sutiles y desapercibidos, como las emociones que distorsionan y alteran el mensaje que se está absorbiendo. Es difícil imaginar algún tipo de comunicación perfecta. Concedido, todos experimentamos momentos en los que sentimos que realmente nos conectamos con otra persona, y sentimos que somos capaces de compartir ideas y emociones de una manera muy clara y pura; sin embargo, esos momentos maravillosos son pocos y distantes entre sí. Esta característica de la comunicación enfatiza la necesidad de que escuchemos con atención, hablemos con claridad y tomemos tiempo para asegurarnos de que realmente entendemos lo que dice el otro.

    2. La comunicación ocurre verbal y no verbalmente. Nos comunicamos usando un paquete de comunicación. Nuestro paquete de comunicación es cualquier cosa sobre nosotros que tenga valor de comunicación. Ese paquete se compone de dos grandes tipos de comunicación: verbal y no verbal. La comunicación verbal consiste en el lenguaje (palabras, significado, sintaxis, gramática), y la comunicación no verbal consiste en variables de comunicación no lingüísticas (rasgos vocales, gestos, postura y muchas más). Según Albert Mehrabian (1981), en la expresión emocional, la comunicación verbal es aproximadamente el 7% de nuestro paquete de comunicación general, y la no verbal es aproximadamente el 93% del paquete general.

    Si bien generalmente pensamos en la comunicación como hablar, la mayor parte de la comunicación en realidad ocurre sin el uso del lenguaje. No verbal es nuestra forma primaria de comunicación. Considera cómo usamos los rasgos no verbales para probar si creemos que una persona está mintiendo o no. Pueden decir: “No pasa nada”, pero su lenguaje corporal y factores vocales pueden sugerir que están profundamente preocupados. Debido a la abrumadora influencia de lo no verbal, prácticamente siempre vemos lo no verbal como una verdadera expresión del estado emocional.

    3. La comunicación es continua. Un teórico de la comunicación muy famoso, Paul Watzlowick, acuñó la frase, “Uno no puede no comunicarse” (Watzlawick, 1967). Por mucho que lo intentemos, siempre estamos comunicando algo. Obviamente podemos dejar de hablar, pero no podemos detener la miríada de mensajes no verbales que se envían: el silencio comunica; la ausencia comunica. Todos sabemos que el “tratamiento silencioso” puede ser una herramienta muy poderosa para expresar descontento. Si un estudiante se salta clase o trabajo, su ausencia comunica un mensaje al instructor o supervisor. Tan pronto como otra persona piensa en nosotros, se está transmitiendo algún tipo de mensaje.

    Debido a esta naturaleza continua de la comunicación, también estamos enviando una mezcla de mensajes intencionales y no intencionales. Los mensajes intencionales son aquellos que se envían deliberadamente y a propósito, mientras que los mensajes no intencionales son aquellos que el remitente desconoce enviar. Por ejemplo, antes de que Mark acuda a una entrevista de trabajo, considera cuidadosamente qué ponerse, ensaya respuestas a preguntas comunes e incluso selecciona una pluma que cree que le hace lucir más profesional. Estas son elecciones intencionales que Mark está haciendo para intentar comunicar un mensaje específico. Sin embargo, una vez en la entrevista de trabajo, Mark puede molestarse con su pluma, no hacer contacto visual fuerte, o aclararse repetidamente la garganta, comportamientos de los que desconoce totalmente. Estos comportamientos inconscientes pueden ser involuntarios, pero como aún llevan valor de comunicación, el entrevistador puede ver a Mark como nervioso y carente de confianza.

    4. La comunicación tiene implicaciones éticas. La comunicación es una herramienta poderosa. Sabemos lo fácil que es mentir, y todos hemos oído hablar de diversas estafas que se basan en mentiras. La forma en que elegimos comunicarnos con los demás o cómo elegimos presentar la información tiene consideraciones éticas de las que debemos ser conscientes. Según la Asociación Nacional de Comunicación Credo para la Comunicación Ética:

    Las preguntas del bien y del mal surgen siempre que las personas se comunican. La comunicación ética es fundamental para el pensamiento responsable, la toma de decisiones y el desarrollo de relaciones y comunidades dentro y a través de contextos, culturas, canales y medios de comunicación. Además, la comunicación ética mejora el valor y la dignidad humanas al fomentar la veracidad, la equidad, la responsabilidad, la integridad personal y el respeto a uno mismo y a los demás. Creemos que la comunicación poco ética amenaza la calidad de toda comunicación y consecuentemente el bienestar de los individuos y de la sociedad en la que vivimos (NCA, 2012).

    La ética es un conjunto de estándares de los que nos responsabilizamos a nosotros mismos y a los demás. Por ejemplo, la mayoría estaría de acuerdo en que mentir es incorrecto, sin embargo lo hacemos todos los días. Sarah recibe una llamada de alguien con quien no desea hablar, entonces, ¿qué excusa da? Mandy dice algo con lo que Brandon no está de acuerdo, pero Brandon no expresa desacuerdo para evitar un conflicto. Un instructor pregunta cuántos han leído la tarea, y Martin levanta la mano a pesar de que no lo hizo. Cynthia no puede encontrar una fuente para un discurso, entonces ella lo inventa; después de todo, ¿quién va a saber realmente? La comunicación tiene que ver con la elección, y algunas de esas elecciones son inconsistentes con un enfoque ético de la comunicación.

    5. La comunicación es culturalmente específica. El idioma varía de una cultura a otra. Si bien esto parece obvio al comparar chino con somalí con árabe, también puede aplicarse al mismo idioma que se usa en diferentes países. Los hablantes de inglés que viajan por otros países de habla inglesa encuentran rápidamente las palabras que pueden pronunciarse de manera diferente o tener diferentes significados. La comunicación no verbal también varía claramente. Un gesto sencillo y no amenazante en una cultura podría ser el inicio de un conflicto severo en otra. Como ciudadanos en un mundo altamente interconectado en el que las personas pueden moverse entre una variedad de culturas, debemos respetar esas variaciones de comunicación e intentar encontrar formas de moderar y superar esas diferencias, enfocándonos en crear conexiones, no exacerbar las diferencias.

    Recuerde también que estas diferencias pueden existir entre las coculturas también. Al viajar por Estados Unidos encontraremos rápidamente diferencias de comunicación. La forma en que se usa el idioma inglés en Boston y Nueva York es diferente a cómo se usa en Alabama, o Minnesota. Uno de los temas más comunes utilizados para ilustrar estas diferencias son las palabras que hacen referencia a los refrescos, como Coca-Cola o Pepsi. En el Medio Oeste Superior, “pop” es común, pero otras áreas del país tienen sus propios términos, como “refresco”, “refresco” o “coca”. La revista Atlantic creó el siguiente video ilustrando algunas de estas diferencias (nota: expletivo al final del video):

    Figura:\(\PageIndex{20}\): https: //youtu.be/4hlye31mbrg

    Minnesota incluso tiene una rica diversidad lingüística dentro de sus propias fronteras. Una visita a un café de pueblo pequeño en la zona rural de Minnesota puede exponernos a un estilo de lenguaje que no suele escucharse en un club en el centro de Minneapolis. El libro de Howard Mohr de 1987, How to Talk Minnesotan, analiza con humor estos rasgos de comunicación regional, identificando palabras, frases y patrones de comunicación que reflejen la cultura regional de Minnesota.

    6. La comunicación refleja la personalidad. Hacemos suposiciones de cómo es una persona a partir de comportamientos de comunicación. En las culturas occidentales, generalmente vemos a las personas extrovertidas como que tienen más contacto visual, una postura más abierta y, en general, un comportamiento más expresivo. De igual manera, las personas tranquilas o tímidas pueden evitar el contacto visual, usar una postura más cerrada y mantener la expresión emocional al mínimo. Si bien queremos tener cuidado al hacer estos supuestos, sin embargo estos son una parte inherente del proceso de percepción. A medida que aprendemos las normas culturales, aprendemos a asociar comportamientos con rasgos de personalidad asumidos. Este conjunto de suposiciones nos ayuda a tomar decisiones rápidas sobre personas y eventos, ayudándonos a manejar la incertidumbre de nuevos encuentros. El peligro obvio son los estereotipos, pero como comunicadores efectivos, autorreflexivos, reconocemos esta tendencia y trabajamos para moderar su influencia.

    Comunicación basada en remitentes versus comunicaciones basadas en receptores

    Naturalmente tendemos a ser egocéntricos, asumiendo que otros piensan como nosotros, usan el lenguaje como nosotros y generalmente vemos el mundo como nosotros. Dado que la única cabeza en la que vivimos es la nuestra, es la única experiencia real que tenemos; no podemos vivir como otra persona. Esto, sin embargo, lleva a un problema.

    La comunicación basada en el remitente ocurre cuando el remitente actúa de manera egocéntrica, asumiendo que la forma en que se comunican es apropiada para todos. Una persona basada en el remitente cree firmemente que otros ven el mundo y piensan como lo hacen. En consecuencia, no ven necesidad de adaptarse a los demás; después de todo, ¿por qué cambiar lo que es correcto para empezar? Esta persona asumirá que una vez que se dice algo, se comunica; cualquier falla en la comunicación es culpa de la otra persona. Un oyente basado en remitentes asume que cómo interpreta el mensaje es como lo pretendía el remitente, sin permitir malinterpretaciones o malentendidos. Es un enfoque muy absoluto, egocéntrico y no adaptativo de la comunicación.

    La comunicación basada en el receptor ocurre cuando el remitente actúa de manera provisional, asumiendo que necesitan considerar la mejor manera de comunicar este mensaje específico a esta persona específica o a esta audiencia. Se dan cuenta de lo que funciona para una persona o situación puede no funcionar para otra. Saben que la interpretación del lenguaje varía según los antecedentes, y los conceptos pueden tener que presentarse de diversas maneras dependiendo del receptor. Como todos, inicialmente interpretan el mensaje de manera egocéntrica, pero luego dan un segundo paso y preguntan: “¿Es esto lo que pretendía el orador?” Se dan cuenta de que los malentendidos y las malas interpretaciones son típicos, y trabajan para compensarlos desde el principio.

    La comunicación basada en el receptor no nos restringe de lo que queremos comunicar; más bien, nos guía a pensar en nuestro receptor y luego empaquetar ese mensaje de la manera más efectiva. Todos hemos visto adultos que parecen no tener capacidad para hablar con niños; no saben cómo adaptar su idioma a un niño. Un comunicador basado en remitentes tiene muchas más dificultades para iniciar y mantener una gama de relaciones. Los comunicadores basados en receptores pueden moverse entre una gama más amplia de relaciones, adaptándose a la diversidad de manera mucho más efectiva. A medida que trabajamos para mejorar la calidad de nuestra comunicación, esta capacidad de preguntar: “¿Y el receptor?” es clave. Al cambiar el enfoque de nosotros mismos al otro, aumentamos nuestra capacidad para formar mensajes con mayor probabilidad de conducir a una comunicación de mayor calidad.

    El objetivo final del estudio de la comunicación es llegar a ser autorreflexivo. Ser un comunicador autorreflexivo significa tomar decisiones pensativas sobre los métodos de comunicación más adecuados para una situación. Determinamos la dinámica del evento y adaptamos nuestra comunicación para trabajar con esas dinámicas para aumentar la probabilidad de éxito. No necesitamos cambiar nuestros valores, puntos de vista o creencias; necesitamos aprender la mejor manera de comunicarnos con los demás en diferentes situaciones. Considere un proveedor médico, como una enfermera o un médico. Deben ser autorreflexivos para determinar la mejor manera de hablar con la diversidad de pacientes que tratan. Encuentran diferentes edades, habilidades lingüísticas, niveles educativos y antecedentes culturales variables. Al ser sensibles a la necesidad de ajustarse al receptor, pueden comunicarse mejor con sus pacientes.

    Conceptos clave

    Los términos y conceptos con los que los estudiantes deben estar familiarizados de esta sección incluyen:

    Comunicación Oral y Aural

    Cuatro ajustes de comunicación

    • Comunicación interpersonal
      • Pertenencia
      • Aceptación
    • Comunicación en grupos pequeños
    • Hablar en público
    • Comunicación mediada por computadora

    La Teoría Transaccional de la Comunicación

    • Definición
    • Transaccional
    • La comunicación es un proceso
    • Lenguaje simbólico
    • Estimulante significado compartido
    • Responsabilidad Mutua

    Los fines de la comunicación

    • Para da sentido al mundo que nos rodea
    • Para mantener un sentido saludable de sí mismo
    • Para unirnos socialmente
      • Guiones
    • Compartir información e influir en otros

    Las características de la comunicación

    • El éxito es raro
    • Ocurre verbal y no verbalmente
    • Ocurre continuamente
    • Tiene implicaciones éticas
    • Culturalmente específico
    • Refleja la personalidad

    Comunicación basada en remitentes versus comunicaciones basadas en receptores

    • Basado en el senderismo
      • Egocentricidad
    • Basado en Receptores
      • Provisialismo
    • Autorreflexividad

    Referencias

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